Muchos de nosotros somos lectores del escritor cartagenero Arturo Pérez Reverte porque nos gusta su estilo literario y las historias que cuenta; por lo tanto no tenemos ningún prejuicio en su contra, al revés, goza de todo nuestro respeto y a veces hasta compartimos sus opiniones.

Sin embargo, un comentario suyo en la prensa nacional acerca del inoportuno consejo de denunciar a quienes incumplen la Ley antitabaco hecho por la ministra Leire Pajín –aunque el Presidente Zapatero diga que solo fue la respuesta a una pregunta-, nos ha decepcionado por cuanto para censurar la recomendación de la ministra, recurre, como tantos otros, al discurso políticamente correcto consistente en denigrar cuanto se pueda a nuestra ideología política, en detrimento de todos los seguidores y simpatizantes falangistas (entre los que, nos consta, hay muchos lectores suyos), con una alusión completamente innecesaria por injusta, ya que nosotros no somos chivatos de nada ni de nadie.

Desde Falange Auténtica, rechazamos el mensaje permanente de acoso al falangismo y exigimos el mismo respeto que nosotros tenemos a los demás. Seguiremos leyendo a Pérez Reverte porque no somos sectarios, pero no esperábamos este comentario tan facilón y demagógico con el que, quizás esta vez quiso caer bien a los que habitualmente fustiga.

 

Arturo Pérez Reverte