Como si de una partida de mus se tratase, ETA y el gobierno, el gobierno y ETA, envidan y vuelven a envidar en este macabro juego de la negociación, pero en lugar de grande, chica, pares y juego, ambos equipos apuestan y se pelean por presos, legalización, estatuto e independencia.

 

El último envite de la banda terrorista parece serio; considera imprescindible para que no se rompa el "proceso de paz la reforma del estatuto, la legalización de Batasuna, el acercamiento de los presos y el cese de las detenciones; casi nada. Como decía un jugador sin mirarse las cartas y haciendo una rima: "A las dos primeras envido, llevo pares y cuidado conmigo.

 

El gobierno ha contraatacado aludiendo a que esta información aparecida en el boletín interno etarra Zutabe, no está actualizada, es anterior en el tiempo. Una de dos: o el gobierno insinúa que ETA va de farol, o sabe las cartas que lleva porque alguien se las ha chivado.

Mientras, como ese jubilado al que no dejan jugar pero que se sienta en una quinta silla a observar la partida sin poder participar y viendo únicamente parte de las cartas de alguno de los jugadores, el pueblo español espera con tensión el órdago final.

 

La diferencia es que en esta partida no se están poniendo en juego las bebidas o unos décimos de lotería; son vidas humanas las que penden del resultado de la tabernaria competición.

 

Un duda: ¿Habrán echado a reyes para elegir los equipos?

Bario