Sentimos mucho las consecuencias del terrible accidente de trenes ocurrido el domingo 18 de Enero en Adamuz, provincia de Córdoba, que de momento ha causado la muerte a más de cuarenta personas y heridas a varias decenas más.

 Ante una tragedia de tal magnitud, queremos expresar nuestro pesar por los fallecidos y que es necesario apoyar a las demás víctimas y a sus familiares. Así como manifestamos nuestro respeto y aprecio por todos los que están trabajando en el lugar de los hechos y los hospitales para rescatar, auxiliar y cuidar de los heridos. En ese tipo de acontecimientos luctuosos es cuando se ve la potencia humana de un país y España, sin lugar a dudas, es un ejemplo de solidaridad, cariño y profesionalidad con los que sufren los daños de lo ocurrido.

 Los falangistas creemos firmemente en que no es el momento para hacer de una tragedia como esta un arma para la lucha política. Hay que socorrer a las víctimas, dejar trabajar a los servicios médicos y de emergencia, y analizar las causas del accidente para depurar las responsabilidades debidas cuando estas estén claras. Pero así lo creímos también cuando los desgraciados hundimientos del petrolero Prestige y el descarrilamiento del tren en Angrois, ambos en Galicia. Los atentados del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, las muertes en las residencias de ancianos durante la epidemia de Covid-16 , el accidente del metro de Valencia o las consecuencias de las riadas en la Comunidad Valenciana. Todos ellos ejemplos de uso bastardo de la propaganda partidista, basada en la desgracia para arremeter y hundir al rival político.

 Para nosotros en política no vale todo y ante una emergencia que afecta a muchas personas en nuestro país, sea un accidente, una catástrofe natural o los efectos del terrorismo, es necesario mantener altura de miras, talla política y patriotismo para afrontar con serenidad y eficacia la contingencia o la desgracia sufrida. En eso el Pueblo español está muy por encima de su clase dirigente, que basa su acción en el mero interés partidista que busca réditos electorales en el sufrimiento de los demás. Por todo eso, volvemos a exigir trabajo y seriedad a los responsables públicos, que se depuren las oportunas responsabilidades, que se revisen las políticas de inversiones en infraestructuras y servicios públicos y que se apoye a las víctimas y a sus familiares.

 

Ejecutiva Nacional de Falange Auténtica