Somos como rosas en el mar..., pero seguimos adelante. El fin de semana del 21 y 22 de octubre siguió adelante el falangismo democrático.

Cada vez nos sentimos más compenetrados con esta expresión: falangismo democrático. Nos gusta, lo sentimos como la mejor forma de definir lo que queremos. Es lo que queremos proponer al pueblo español.

Lo tenemos muy claro. Algunos nos acusan de ser redundantes: el falangismo es esencialmente democrático. Bien, pero las cosas hay que explicarlas, y nosotros lo hacemos y, además, nos gusta vivir en el siglo XXI.

Somos rosas en el mar, somos el falangismo democrático, el movimiento del personalismo español. Pusimos en marcha la maquinaria en 2002 y, en el mes de octubre de este año, hemos confirmado la alternativa. Sigue adelante el falangismo democrático con ideas frescas. Queremos respeto a la sacrosanta dignidad de la persona humana. Queremos un proyecto colectivo compartido por las identidades que sustentan y nutren la nación española. Queremos una justicia social profunda que haga posible el florecimiento de lo espiritual en todos y cada uno de nosotros . Y todo esto, en el marco de una democracia completa, total: política, pero también social y económica.

Queremos lo de siempre y lo de ahora, como rosas en el mar.

Litio