No habrá paz para los culpables

"Lo que detectamos la tarde-noche del 8 de marzo se produjo 8 o 10 días antes y estimamos que hacia la última semana de febrero es cuando se produjo el contagio importante en algunas partes del territorio español, en concreto, en la Comunidad de Madrid y esto es lo que sabemos”[1]. Estas son las declaraciones del ministro de Sanidad, Salvador Illa, este 25 de marzo. Deténganse unos segundos y vuelvan a leerlas, es necesario que nos empapemos de la trascendencia de estas palabras, porque entonces es cuando surgen los grandes interrogantes que gran parte del país nos estamos haciendo, sobre todo aquellos que cada día se están enfrentando, desde diferentes ámbitos, al horror y al  inmenso dolor de lo que estamos viviendo.

¿Por qué no se tomaron medidas para principios de marzo para frenar la expansión?  ¿Cómo es que no se reflejaba? ¿Cómo y por qué no quiso reflejarse? Valga un ejemplo, como tantos otros miles de los que habrá: de un caso del que tenemos noticia de primera mano y del que, si fuera necesario, se daría nombre (tantos nombres…) en sede judicial:  Estudiante de Medicina de Valencia que CON TODOS LOS SÍNTOMAS PROPIOS DE INFECCIÓN POR COVID-19, habiendo  tenido contacto con personas que habían asistido al partido del Valencia-Atalanta de Milán (el denominado ‘partido cero de la pandemia en la Lombardía’ y también en España)[2], realizó lo que el ‘protocolo’ mandaba, llamó al servicio del 112 y relató síntomas (evidentes) y circunstancias de riesgo, pero no consiguió que le hiciesen ninguna prueba; de hecho, lo que le aconsejaron es que tomase Paracetamol e hiciese ‘vida normal’ bajo el argumento de que si no tenía la certeza de que las personas con las que había estado en contacto eran positivas, no era persona de riesgo. ¿Quién en ese momento tenía esa certeza? ¿Cómo podía tenerse si no se hacían las pruebas? ¿Qué tipo de contradicción o absurdo era semejante ‘protocolo’?. Era el día 7 de marzo.

Es decir, el 7 de marzo se negaron a hacer las pruebas a personas que era casi seguro que estuvieran contagiadas y, si bien su salud no corría peligro, las posibilidades de contagio a un amplio entorno era extremas. NO SE QUERÍAN HACER PRUEBAS un día antes de que, según ahora se admite, se supiese a mediodía que los datos no eran buenos. ¿Qué podían impedir los datos que arrojasen las pruebas un 7 de marzo? La respuesta, por evidente, es innecesaria: un 8M politizado, unas fiestas regionales… Es la versión de aquella famosa consigna de Zapatero de negar la crisis por mero interés político, pero con el agravante de que esto no es una crisis cualquiera… Es económica, pero saldremos; es social, pero saldremos… Es de vidas perdidas, y de eso ya no saldremos nunca.

El Gobierno, desde su presidente, Pedro Sánchez, a sus ministros, pasando por la prensa apesebrada, esa a la que el socialista Antonio Miguel Carmona da instrucciones por  señas para que corten intervenciones molestas[3], han repetido el mantra de que ‘siempre han seguido las directrices de las autoridades sanitarias[4]’. Exigimos que den los nombres de las instituciones, organismo, científicos, que dieron esas instrucciones. Nombres y apellidos, no abstracciones para salir del paso, de quienes promulgaron mantener vida normal (más que normal, incluso, puesto que las manifestaciones masivas y otros actos multitudinarios escapan de la normalidad) el fin de semana del 7 y 8 de marzo, un fin de semana en el que el Covid-19 se descontroló, aunque ahora sepamos que se acaban de dar cuenta de que ya llevaba descontrolado varias semanas antes.

¿Tenían menos conocimiento sobre lo que iba a pasar y cómo actuar esos ‘expertos innominados’ a los que aluden continuamente los ‘portavoces’ del Gobierno que la comunidad china? Ya el 6 de marzo establecimientos regentados por chinos cerraban sus puertas en Madrid[5]. Repetimos, y repetiremos por todos los medios, que  EXIGIMOS EL NOMBRE DE LAS AUTORIDADES SANITARIAS que daban instrucciones al Gobierno, para reclamar que devuelvan todos sus emolumentos y respondan ante la Justicia o (e incluso paralelamente) para desenmascarar las mentiras, la cobardía, y la negligencia criminal de este Gobierno. Sabían lo que pasaba, sabían lo que iba pasar, pero no querían tener constancia oficial, se negaban a hacer pruebas, no fuera que saltara la estadística y se tuvieran que tomar las medidas de rigor que ya aconsejaban los expertos en Sanidad de Europa, estos sí con nombres y apellidos.

Tenemos conocimiento de otros casos, otros ejemplos, que en su momento podrán salir en sede judicial, del viernes 6 de marzo, negarles las pruebas a pacientes en Madrid con todos los síntomas, aludiendo que era neumonía (por supuesto que era neumonía, una grave neumonía provocada por el COVID-19); las pruebas se hicieron el 11 de marzo: positivo, como era de esperare. Ese 11 de marzo desde teléfono de atención al COVID-19 de Castilla la Mancha a un profesor de secundaria que llamó para decir que había estado en contacto directo con un positivo confirmado, se le dijo que el jueves 12 fuera a clase y que no estuviera en contacto próximo con los alumnos, pero que podía salir, sin ir a sitios muy masificados. Claro, un centro público de enseñanza con cientos de alumnos, profesores y personal auxiliar no les debió parecer un sitio muy masificado. Alumnos con padres, abuelos; profesores con hijos, parejas, padres; personal auxiliar con familias… Casi nada.

El enmascarar la realidad, negándose a hacer pruebas y evitando así que saltaran muchos positivos las primeras semanas de marzo, primero impidió que esos positivos empezaran las cuarentenas, y segundo sirvió de coartada para que el Gobierno no tomara medidas de aislamiento hasta el jueves 12 de marzo (a remolque de las Comunidades Autónomas). Esas nefastas decisiones POLÍTICAS, que no CIENTÍFICAS (porque los ‘científicos’ en abstracto son, eso, abstracciones por no decir excusas), nos han llevado al colapso actual del sistema sanitario, a tener que usar el palacio de hielo de Madrid de morgue, sin que los familiares puedan despedirse, ni acercarse. Hasta el adiós nos están negando ahora sí, ahora que ya no hay prevención posible.

Lo van a pagar, lo deben pagar. El daño y el dolor causado, por su cortoplacismo internado, por su cobardía, por su negligencia criminal. No daremos descanso en perseguirles, no les daremos tregua. No habrá paz para quienes han negado descansar en paz a todas aquellas víctimas no sólo de un virus, sino también de una nefasta gestión.

Mendelevio

 

[1] https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2020/03/25/5e7b6b74fc6c83fb7a8b4602.html

[2] https://www.abc.es/deportes/futbol/abci-atalanta-valencia-partido-cero-pandemia-mas-40000-personas-contagiaron-202003251529_noticia.html

[3] https://www.periodistadigital.com/periodismo/20200323/pillan-socialista-carmona-ordenando-telecinco-corte-intervencion-enrique-lopez-consejero-popular-madrid-socialista-dice-manipulacion-video-689404283802/

[4] https://www.elespanol.com/espana/politica/20200326/irene-montero-culpa-expertos-celebracion-dijeron-momento/477702968_0.html

[5] https://www.lavanguardia.com/local/madrid/20200310/474076805348/establecimientos-chinos-madrid-cierre-coronavirus.html

Mientras escribimos, 17 de Marzo de 2020, en España son ya casi 11.000 infectados y más de 500 muertos por el virus SARS-COV-2 causante de la enfermedad COVID-19, coloquialmente conocida como CORONAVIRUS.

Sobre el virus SARS-COV-2 (coronavirus)

Del SARS-COV-2 y la enfermedad que provoca, COVID-19, en realidad no se sabe demasiado, pese a llevar ya más de dos meses revolucionando el mundo entero. Ni siquiera se tiene una clara certeza de su origen, y existen muchas teorías al respecto. La más comúnmente aceptada y difundida por China, su versión oficial, es que procede de una infección por la ingestión de carne contaminada de algún animal exótico procedente del mercado de Wuhan. Aunque tampoco se sabe, si es el Pangolín o murciélago.

Algunas teorías hablan de que podría deberse a una mala gestión en en un conocido laboratorio de Wuhan que trabaja con patógenos,  denunciado con anterioridad, precisamente por su falta de seguridad[1].

Otras hipótesis, en principio más enrevesadas, afirman que su difusión se se ha llevado a cabo de modo premeditado, en respuesta a oscuros intereses económicos y/o políticos. Aunque son versiones avalada por expertos nada sospechosos como el coronel Pedro Baños, especialista en Geoestrategia, Defensa, Seguridad, Terrorismo yihadista e Inteligencia, no vamos a entrar en ellas.

En España, ha prevalecido la desinformación masiva y la información contradictoria, incluso emitida desde las mismas fuentes. Información que, contrastada con los datos que arrojaba a diario, en nuestros informativos, la crisis China, ya se daba por sentado que no era cierta. Todo en pos de “no crear alarma social”.

Y ello teniendo en cuenta que, por razones que todos intuimos, los datos del Gobierno Chino sobre la crisis no eran exactos, sino más bien estimados a la baja.

Por ejemplo, se nos ha dicho que “era como una gripe”; cuando en realidad ya se tenían muchos datos de China que indicaban que el coronavirus, SARS-COV-2, es más contagioso que la gripe. Entre dos y tres veces más, y en apariencia mucho más mortal.

Hay estudios  que hablan de hasta 20 veces más y algunos de índices muy superiores. Y aunque este dato es muy difícil de conocer con certeza, en un ciclo infeccioso no finalizado o en evolución, lo que está claro, viendo los datos de muertes vs recuperados en Italia, es que nos encontramos frente a algo infinitamente más dañino y mortal que una gripe.

Un dato fácil de observar, solo con recordar los telediarios, repletos de noticias sobre los susodichos y discutibles datos de China.

Hacemos un inciso para aclarar que si calificamos de “discutibles” los datos del Gobierno chino es debido a la extraña evolución de la enfermedad, comparada con la Italiana, donde existe mayor transparencia en la comunicación.

Aunque no descartamos que la gestión pueda ser clave para variar las curvas de afectados, fallecidos y altas.

Se nos dijo también que no era para tanto. Que a pesar de llegar a España procedente de zonas de riesgo, si no se manifestaban síntomas, se podía hacer vida normal. Todo ello a pesar del las recomendaciones de la OMS, que ya indicaba que si bien el riesgo de contagiarse de modo asintomático o aparentemente asintomático,  era “muy bajo[2], el riesgo existía y, además, no era seguro que el puñetero “riesgo” fuese realmente muy bajo, ya que había muchos reportes de contagios asintomáticos en periodo de incubación, que podían ir de 2 a 12 días.

Hecho que, para nuestra desgracia, ha se ha demostrado[3], finalmente, aunque la OMS no ha actualizado su información todavía. No sabemos muy bien a qué espera para hacerlo.

 

El coronavirus en España

Respecto a la posible propagación de la enfermedad en personas asintomáticas, creemos que existieron aparentes contradicciones por parte de nuestro Gobierno.

El Ministerio de Sanidad de España afirmaba, el 24 de febrero:

 

“..¿Qué tengo que hacer si he regresado de zonas de riesgo? (China, Italia, otras)

Las personas que regresan de alguna zona de riesgo y que tienen buen estado de salud pueden llevar una vida normal, en familia, con amigos y, en general, en el ámbito escolar y laboral.”[4]

 

Políticas y recomendaciones que ha ido manteniendo hasta hace muy poco.

En este mismo documento también se decía, citamos:

 

“….¿Qué es la cuarentena y qué papel juega en la prevención del COVID-19?

Es la separación y restricción de movimientos impuesta a una persona que puede haber estado en contacto con una fuente de infección pero que está completamente asintomática. El objetivo de la cuarentena es lograr que, en el caso de que la persona se hubiera infectado, no transmita a su vez la infección a otros.

 

La definición en sí misma nos indica que la realización de cuarentena sólo tiene sentido para aquellas enfermedades que se pueden transmitir durante el periodo asintomático, es decir, antes de que en la persona muestre síntomas de la enfermedad.

Otros virus similares como el viejo coronavirus, causante del SARS, sólo era transmisible tras el inicio de la sintomatología. En el caso del COVID-19 no existía en un principio  la evidencia suficiente para constatar que podía saltarse esa pauta, que está siendo tan letal, aunque ya había alguna información disponible que apuntaba hacia ello…

De hecho las decisiones y las pautas y modelos de actuación de nuestro Gobierno se contradicen, dejando al descubierto que tenían serias sospechas de la alta transmisión, incluso entre personas asintomáticas.

El 31 de enero se decide poner en cuarentena a los repatriados de Wuhan. Pese a estar asintomáticos. Y pese a dar negativo al test del coronavirus, el 4 de febrero, llegan al final de su reclusión el 13 de febrero.

De igual forma, se decide poner en cuarentena a los clientes hospedados en el hotel de Costa de Adeje, en Tenerife, pese a que la inmensa mayoría de ellos no habían tenido contacto con el médico italiano infectado y estaban asintomáticos.

Después de esta pauta: ¿Por qué decide el Gobierno, saltarse la premisa de la prevención y dejar de poner en cuarentena a las personas asintomáticas procedentes de zonas de riesgos?

Nosotros creemos que, en atención a las recomendaciones de la OMS y teniendo en cuenta el patrón llevado a cabo con los primeros casos de riesgo, el Gobierno de España debería de haber aplicado la cuarentena o negado el acceso a nuestro país a las personas que venían de zonas afectadas.

Y desde luego, creemos que las recomendaciones para que se hiciese vida normal, a estas personas susceptibles de haber estado en contacto con afectados, ha sido una total irresponsabilidad.

Creemos que falto seriedad y profesionalidad ante la situación que se tenía entre manos. La seriedad y eficacia con la que actuaron otros países cerrando sus fronteras o imponiendo cuarentenas, como Rusia, Taiwan o Israel. Una competencia que  ha marcado una clara y contundente diferencia. Esos países no tienen un Estado de Emergencia. Se encuentran con bajísimos niveles de infectados y una epidemia controlada.

 

Pero no se vayan, que aún hay más

No se tomaron medidas, pese a ver lo que sucedía en Italia, un país similar al nuestro… que ya no era China, tan lejos, tan oriental, tan distinta a nosotros. En Italia estaba muriendo gente, se colapsaban los hospitales y se cerraban regiones enteras.

Pero nosotros no pusimos nuestras barbas a remojar. Muy al contrario,  se permitió, bueno, en realidad se alentó a asistir, desde los medios de comunicación controlados por el Gobierno y los que no, a la manifestación del 8 de MARZO, se aprobó el congreso de Vox y otros actos multitudinarios, y se mantuvieron abiertas las comunicaciones aéreas y marítimas con Italia, sin valorar el grandísimo tránsito turístico existente entre ambos países.

Hemos creído responsable realizar esta exposición de los hechos, que dejan al descubierto la secuencia de despropósitos que se han ido concatenando. Con un triste resultado, nuestros afectados, nuestros enfermos y nuestros muertos aumentan con mayor rapidez que en otros países como Francia o Alemania.

Y, a pesar de ello,  la línea política oficial de Falange Auténtica, ha sido la de no exigir responsabilidades hasta que todo esto termine. Como se puede ver y comprobar en todas nuestras redes sociales.

Básicamente, porque como decía hace un par de días el genial columnista Ignacio Camacho, “sería una insensatez cuestionar las órdenes de un general en pleno combate”.

Pensamos que Europa, en general, debería de haber seguido el ejemplo de países como Rusia o Taiwan que cerraron sus fronteras a terceros países con focos de infección, siguiendo procesos muy estrictos de entrada de los ciudadanos de otros países.[5]

 

¿Por qué?

Pues porque todas estas medidas, que nunca se tomaron, habrían evitado muchas muertes. Habrían evitado el estrés y colapso de nuestro sistema sanitario. Como ya estaba ocurriendo en Italia, antes del fin de semana del 8 de MARZO.

En definitiva, un coctel de errores, desinformación y medidas contradictorias desde un principio, que han ido corrigiéndose a salto de ocurrencia y siempre desde la descordinación.

Se ha dicho que esta forma de actuar ha sido debido a las características de la enfermedad en sí misma, sin embargo, nosotros creemos que la razón es no haber estado a la altura, la falta de preparación, de excelencia para coger el toro por los cuernos. La falta de talento, de liderazgo y de humildad.

Además de seguir poniendo el foco en el electoralismo y la propaganda al uso, en vez de en gobernar con mayúsculas. Sin miedo  a los chantajes de los socios.

Por eso se ha ido a salto de mata, cambiando continuamente de estrategia. Como ocurrió con el cambio de criterio de realizar el test a las personas con síntomas leves; recogido en El País[6]:

Las autoridades sanitarias, en una modificación del protocolo que entró en vigor con fecha de 11 de marzo, señalan que:

en áreas de transmisión comunitaria ya no es necesario hacer diagnóstico de laboratorio en estos pacientes. De tal modo que ,Madrid y Cataluña, dejaron de hacer estas pruebas a personas con síntomas leves”…

… Después de esto, el día 14, Sanidad informa de que “su posición seguía siendo realizar pruebas en todos los casos”, lo que posteriormente  negaba indicando que se trataba de “un error”.

 

Y así hemos llegado aquí…

Con fecha 16 de marzo, la OMS recomienda realizar el test a todos los casos sospechosos. Y aunque Fernando Simón aseguraba al día siguiente, 17 de marzo, en respuesta a pregunta de un periodista,  que hasta el momento se había estado realizando el test en casos leves, sabemos que eso no es verdad.

Todos conocemos a personas que podrían demostrarlo. Seguro que ustedes también. No hay pruebas suficientes para todos. Basta de mentiras. Crean inseguridad.

Sólo señalar que nos parece una temeridad que no se haga la prueba a todas las personas con síntomas leves, que no tienen la certeza de estar contagiados. En contra de lo que aconseja la OMS.

Anunciar la declaración del estado de alarma, días antes de aplicarlo, ha sido otro error criminal, ya que ha alentado y posibilitado una estampida que ha expandir el contagio.

Los españoles necesitamos, más que el pan que nos comemos, un Gobierno que dirija, lidere, que coja el timón; que establezca  medidas claras para frenar las expansión; que dote de recursos al sistema sanitario; que mantenga los abastecimientos y servicios básicos y que evite cualquier conato de especulación.

Son necesarias medidas para paliar las situaciones dramáticas de las personas que van a verse privadas de sus ingresos.

Además, en coordinación con la Unión Europea y el BCE, se deben arbitrar medidas para que fondos buitres no compren activos españoles a precio de saldo o deuda a intereses desorbitados.

Pero ahora lo prioritario es la unidad, la solidaridad y el sacrificio. Con hermandad y generosidad, con patriotismo de calidad saldremos de esta.

Con muertes dolorosas entre nuestros seres queridos y empobrecidos…. Confiamos que esta traumática experiencia nos haga valorar lo que es importante en esta vida; nos haga menos materialistas, mas humanos y más responsables con los que nos rodean.

 

[1] (https://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina-interna/-no-me-extranaria-que-el-coronavirus-se-haya-escapado-de-un-laboratorio--1478

[2] https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses,

[3] https://www.lavanguardia.com/ciencia/20200315/474137031476/contagio-coronavirus-incubacion-asintomatico.html

[4] https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/20200224.Preguntas_respuestas_COVID-19.pdf

[5] https://www.latercera.com/mundo/noticia/taiwan-busca-ser-un-modelo-en-la-lucha-contra-el-coronavirus/BTJCF3QHSNHJVD4ONWGOA73SVM/

[6] https://elpais.com/sociedad/2020-03-15/cataluna-y-madrid-dejan-de-hacer-pruebas-a-los-casos-leves.html

Existe un efecto colateral inesperado en la monumental ilusión que la llegada de VOX ha despertado en el sector más conservador de la derecha española. Se trata del desenmascaramiento de un cierto número de votantes que, a falta de un referente claro en un Partido Popular proclive a los pactos con los nacionalistas, presentaba como marca distintiva y valor crítico su condición “joseantoniana”. Votantes de VOX, queremos decir, porque si hay una primera característica de la mentalidad “joseantoniana” es su aversión a las papeletas falangistas. De hecho, la prescripción de abominar de todo lo falangista –y, muy especialmente, de las organizaciones falangistas- parece la condición sine qua non para poder ingresar en un club tan elitista. El “joseantoniano” viene a ser, en consecuencia, un admirador de la figura (quizás literalmente) de José Antonio Primo de Rivera que no comparte la integridad de su pensamiento contentándose con aquellas partes –apenas unas frases manidas- que no contradigan en lo esencial la íntima ideología derechista del tal “joseantoniano”. Algo muy similar, dicho sea de paso, a lo que acontece con el catolicismo en la actualidad. Y, así como se encuentran médicos católicos inconsecuentes practicando abortos, asistimos a la presencia de “joseantonianos” en la misma derecha que José Antonio tanto despreciara y atacara.   

Nada más patético bajo el sol que la ideología o la mentalidad “joseantoniana”. Nada más bajo en este mundo que arrebatarle a un hombre bueno el sentido último y profundo de su muerte, sacrificio mayor e irreversible. Con excesiva frivolidad olvidan los “joseantonianos” de toda la vida cómo José Antonio entregó la propia en defensa de sus postulados, no siendo su idea menos pujante el rechazo de la ideología derechista en lo económico -el capitalismo o liberalismo económico- y en lo político –el patrioterismo de zarzuela que invoca el nombre de una España desnuda del menor atisbo de justicia social-. En efecto, tales fueron los principios y no otros los que condujeron a José Antonio a su martirio y asesinato como castigo a su manera de pensar. Una muerte atroz cuyo sentido y legado los “joseantonianos” pretenden esterilizar, aislándola químicamente de su vis falangista y nacionalsindicalista.

Un José Antonio no falangista, no nacionalsindicalista, no “proletario”, no autogestionario, no revolucionario, no influenciado por el marxismo, no crítico con la ideología nacionalista (española), no enemigo de cuanto hieda a liberal… tal es el José Antonio “joseantoniano”, la máxima impostura azul de nuestro tiempo. 

La motivación psicológica para semejante atentado contra la integridad de José Antonio se nos escapa completamente. Puede achacarse, naturalmente, a veces a la incultura como a la mala fe. Pero también denota la sombra de una cierta nostalgia sentimental como la que padece quien arde por un nuevo amor pero orbita irremediablemente el recuerdo del último que fue y ya no está. Con qué satisfacción el falangista auténtico cortaría las ataduras de estos pobres espíritus enamorados de VOX para que abrazasen, sin cargos de conciencia, al nuevo galán de la derechona más rancia. Porque el José Antonio que creen admirar nunca, jamás, encarnó al Santiago Abascal de su época. Fue, muy al contrario, el peligroso oponente que se les interpuso. El hombre que, nacido en el seno de la sociedad más rancia y conservadora, optó por la intemperie.

Maura, Cánovas, Gil Robles, Franco, Fraga, Aznar… a los “joseantonianos” no les faltan sus auténticos referentes históricos con los que sentirse claramente cómodos e identificados. Pero ¿José Antonio Primo de Rivera? No hay más José Antonio que quien vislumbró una España unida y próspera en los términos del nacionalsindicalismo y de la Falange, la gran obra de su vida y los únicos depositarios de su legado.

Juan Ramón Sánchez Carballido

No soy de Vox; podría ser pero no es el caso. Al igual que mi admirado Antonio Ortega, soy patriota y, así como los pobres de espíritu heredarán el reino de los Cielos, mi patria habrá de ser para los humildes, para vosotros los mansos, para quienes el poeta del pueblo os pintó así:

Españoles que España habéis ganado

labrándola entre lluvias y entre soles.

Rabadanes del hambre y del arado:

españoles.

Leí por algún lado que los populismos quieren tanto a los pobres que los multiplican. María Zambrano nos advirtió que todo extremismo destruye lo que afirma. Luego no me hallarán donde se ausenta la libertad, la cultura y la razón. Tampoco donde, antes que el pueblo, importa la tozudez de construcciones intelectuales fracasadas.  

Leer más...

Por Juan Francisco González Tejada.

No debemos criminalizar a las víctimas.
Ni que paguen justos por pecadores.

Como todo en España, se tienden a polarizar los debates, sin una serena reflexión.

De vez en cuando he expuesto varios temas en lo que pasa esto, como el de los libros de texto, o la sanidad pública o no, en los que esa bipolarización es evidente. Hoy traigo el asunto de los MENA, Menores Extranjeros no Acompañados.

El debate ha saltado ahora en campaña para intentar erosionar a Vox, por la brutal e inaceptable agresión de dos jóvenes a una persona de este colectivo de Menas, y digo persona porque es importante no olvidar que son ante todo personas, las que delinquen, y las que sufren la violencia de unos o de otros.

Después de la agresión de este chico se monta la habitual campaña mediática, con todos sus aditivos de acusaciones y criminalización de una fuerza política: “racistas”, “xenófobos”, etc.

Quienes hacen eso, olvidan a las víctimas. Olvidan a las Personas que sufren acciones violentas y delictivas de estas otras Personas que pertenecen al colectivo de MENAS.

Producto de este conflicto de noticia y falta de sereno debate, se pierden hechos y realidades muy importantes. No todos los MENAS son delincuentes, ni todos llegan a España por el mismo motivo.

Cuando se trata de responsabilizar a quienes denuncian a las Personas de este colectivo -que violan, agreden y roban en los barrios de grandes ciudades- por la agresión brutal e inaceptable a un Mena en Zaragoza,  y no se entra a analizar cuáles son los antecedentes en esa ciudad protagonizados por estos chicos, es que tienen por fin otra cosa distinta que el abordar la solución del problema.

Y es que cuando se suceden hechos delictivos protagonizados por menores, nadie hace nada. Es decir, no se les encierra y se les separa de los demás MENAS, ni del resto de la sociedad que sufre sus acciones delictivas. Cuando esto se produce y en los barrios se comienza a conocer quién agrede, y roba, quiénes han sido las víctimas de esas acciones, y se observa la falta de justicia, y a los dos días vuelven a estar en la calle. Y se hacen manifestaciones y denuncias públicas y todo sigue igual, es fácil predecir lo que va a pasar que no es deseable, ni aceptable que pase. Y más inaceptable es que los responsables políticos no use los resortes del Estado de Derecho para evitar la Venganza Privada.

Quiénes hacen dejación de funciones y dejan abandonados a los honrados ciudadanos, expuestos de forma permanente a las acciones de estos delincuentes son los responsables de las reacciones contra estos colectivos y además son responsables de que sea todo el colectivo de MENAS, el que quede señalado y estigmatizado. Y no, no todos esos chicos son delincuentes, pero si no se separa a unos de otros, las condiciones y la capacidad de integración y desarrollo personal quedarán muy disminuidas.

No, no. Estar contra los delincuentes, no es estar contra los Menas, y no vale la burda manipulación de exponer “Menas no delincuentes”, o “ex menas con vidas normalizadas” e incluso ejemplares, para tratar de tapar la existencia de MENAS delincuentes, cuya realidad  sufren muchas personas. Ni tampoco vale la burda manipulación de asignar a un colectivo lo que hacen unos cuantos, incluso aunque fueran la mayoría.

Yo lo tengo claro, los buenos que requieren nuestra defensa y la defensa del Estado de Derecho son los Menas que no delinquen, y las victimas que sufren las agresiones de los delincuentes.

Falange Auténtica se expresa a través de sus comunicados y campañas y de los editoriales de esta web. La organización no hace necesariamente suyas las opiniones vertidas en los artículos firmados.

Solidaridad con Argentina