Mi amigo Juan tuvo un accidente de tráfico con resultado muy grave. Los médicos, tras aplicarle las vendas y escayolas correspondientes, le dijeron que tenía que permanecer en la cama, inmovilizado y en absoluto reposo, durante dos meses, para poder recuperarse de sus lesiones.

 

Juan no estuvo en la cama ni un minuto. Siguió haciendo, como pudo, su vida de antes... Pero, eso sí, para no incumplir el consejo médico, nos pidió a todos que, cada vez que habláramos de él, nos refiriésemos a su persona invariablemente como "el inmovilizado Juan.

 

Entonces, todos decíamos "he visto al inmovilizado Juan, que iba a trabajar, "el inmovilizado Juan se marcha este verano de viaje a Bali, "el otro día me encontré al inmovilizado Juan caminando con sus hijos por el parque... Él no dejaba de moverse, pero los médicos, su familia y amigos, nos dábamos por satisfechos diciendo siempre "el inmovilizado Juan. Nos proporcionaba mucha tranquilidad el saber que así se cumplía la inmovilización prescrita.

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Con ocasión del nacimiento de la infanta Leonor de Borbón, todos los partidos e incluso el propio Príncipe de Asturias han coincidido en la oportunidad y conveniencia de reformar la Constitución, para evitar discriminaciones por razón de sexo, permitiendo que la pequeña pueda en su día reinar con independencia de que tenga algún hermano varón.

¿No les parece que algo chirría en la lógica de este planteamiento? Estamos hablando de evitar discriminaciones, pero ¡sólo entre dos hermanos de la misma familia!, sin posibilidad alguna de que ese entusiasmo igualitario pueda extenderse más allá del apellido Borbón.

La Monarquía es discriminatoria por definición. La jefatura del Estado se convierte en una institución hereditaria en el seno de una determinada familia, sin que pueda someterse a la elección democrática y sin que sea accesible a alguien que no pertenezca a esa única familia, investida primero por un supuesto Derecho divino y ahora por mera tradición histórica y continuidad dinástica.

Ya que están tan lanzados, tan dispuestos a acabar con los arcaísmos ¿por qué no se plantean también terminar con la discriminación por razón de sangre? Si de verdad les preocupa evitar discriminaciones, para eso existe una fórmula simple: la República democrática. ¿Qué no es oportuna la cuestión, que no les gusta semejante alternativa...? Bien, pues al menos que no nos tomen por imbéciles y dejen de contarnos esos cuentos de que les preocupa evitar las discriminaciones.

Selenio

Los homosexuales han padecido, durante años, injustas discriminaciones legales e intolerables vejaciones sociales, algo que el conjunto de la sociedad española actual quiere superar, en pro de la igualdad y la integración.

Pero esos agravios no legitiman a nadie para adoptar comportamientos ofensivos e inadmisibles contra quienes piensan de forma diferente. El Fiscal General del Estado aseguraba en su momento que vigilaría estrechamente el desarrollo de la manifestación convocada por el Foro de la Familia, para comprobar que no se produjeran expresiones homófobas. No encontró nada ante lo que actuar y los manifestantes defendieron su postura -que lógicamente podrá o no compartirse- con corrección.

En la marcha del Día del Orgullo Gay (mala denominación ya, porque la condición sexual de cada uno no tiene ningún mérito: no es algo de lo que haya que avergonzarse en absoluto, pero tampoco sentirse orgulloso) se escucharon muchos gritos ("Vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal, "De tanto obispo chulo estamos hasta el culo...) y se vieron no pocas pancartas ("Aquilino, métete un pepino...) clara e innecesariamente ofensivas. ¿Se imagina alguien que en una manifestación se portasen letreros en ese mismo tono, con pareados más que desafortunados... pero contra los homosexuales o los líderes más visibles de sus asociaciones? Todos consideramos que sería, sencillamente, inadmisible. Pues, cuando es al revés, también.

Aunque no debe generalizarse la denuncia, sí cabe pensar que no se trataba de elementos aislados e incontrolados. Algunos de estos carteles iban en lugares bien visibles de la marcha (por ejemplo, justamente detrás de la pancarta de cabecera) sin que nadie de la organización pidiese su retirada.

La condición de homosexual no puede ser nunca excusa para ser objeto de discriminación. Pero tampoco puede convertirse en una patente de corso para incurrir en los mismos comportamientos injuriosos que muchos homosexuales han tenido lamentablemente que sufrir. Se puede y se debe expresar la discrepancia. Pero con respeto. Todos.

Selenio

Los recientes golpes del terrorismo etarra nos despiertan del sueño en que el gobierno quiere mantenernos cuando nos dice que la solución al problema de ETA esta cercano.

La infraestructura de ETA esta muy tocada y por ese motivo no consiguen realizar atentados mortales, pero su planteamiento intelectual acerca de cómo deben ellos hacer política no cambia: solo se relacionan con el resto de la sociedad a través del chantaje que supone la violencia.

No será la primera vez que desde Falange Auténtica recordemos que la solución al problema etarra no pasa por el dialogo político. Que la única negociación posible con la banda asesina es el lugar y la fecha de su entrega a la justicia. Tampoco será la primera vez que declaremos que la solución exclusivamente policial tampoco es suficiente.

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La manifestación celebrada en Madrid contra la pobreza el pasado domingo mueve a hacer dos reflexiones.

La primera: ¿qué hacían allí los políticos del PP y del PSOE? Todo el mundo tiene derecho a manifestarse por un objetivo tan altruista, pero me pregunto si los políticos que allí estaban se han parado a pensar que, si tres cuartas partes de la humanidad pasan hambre, es en gran medida por el sistema socioeconómico que ellos bendicen y aplauden. Mientras me hago esa pregunta, me indigna su racanería a la hora de no querer destinar ni tan siquiera el 0,7 por ciento del PIB a la ayuda para el desarrollo.

 

La segunda: llamaba poderosamente la atención la escasa presencia eclesial, volcada tan sólo una semana antes en la protesta por la familia y/o contra el matrimonio gay. Algún obispo asistió, pero en general era mayoritaria la presencia de grupos de izquierda. ¿Es menos importante la pobreza que la adopción de niños por parte de homosexuales? La jerarquía de la Iglesia española debería replantearse si tiene sentido su presencia en la calle y, si lo tiene, volcarse en TODO lo que reclame esa presencia.

 

Por tanto, ¿que hacían allí nuestros políticos?, ¿qué no hacían nuestros obispos? Amen.

Litio